Citas de Pedro de Cieza de León

Cieza de León, Pedro de Crónica del Perú. Segunda Parte, El señorío de los Yngas, Edición, Prólogo y Notas Francesca Cantù, Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Lima, 1985
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Umalla/umalla/Aymara
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155NULL"Ynga Yupangue tuvo gran notiçia que pasadas algunas jornadas, a la parte de Levante avia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva, codiçioso de descubrirla, paso adelante; mas siendo avisado como en el Cuzco avia çusedido çierto alvoroto, aviendo ya allegado a un pueblo que llaman Marcapata, rebolvio con prieça grande al Cuzco, donde estuvo algunos dias. Pasado esto, dizen los yndios que, como la provinçia de Collao sea tan grande y en ella oviese en aquellos tienpos numero grande de jente y señores de los naturales muy poderoso, como supieron que Ynga Yupangue avia entrado en la montaña de los Andes, creyendo que por alli seria muerto o que bendria desvaratado, conçertaronse todos a una desde Vilcanota para adelante, a una parte, y a otra, con muy gran secreto, de se revelar y no estar debaxo del señorio de los Yngas, diziendo que hera poquedad grande de todos ellos, aviendo sido libres sus padres y no dexandolos en cativerio, sujetarse tantas tierras y tan grandes a un señor solo. Y como todos aborreçiesen el mando que sobre ellos el Ynga tenia, sin les aver el hecho molestia ni mal tratamiento ni hecho tiranias ni demasias, como sus governadores y delegados no lo pudieron entender, juntos en Hatuncollao y en Chuquito, adonde se hallaron Cari y Çapana y Umalla y el señor de Açángaro y otros muchos, hizieron su juramento conforme a su çeguedad de llevar adelante su yntençion y determinaçion;..."
159NULL"Los collas que escaparon de la vatalla dizen que muy espantados del acaeçimiento, se dieron mucha prieça a huyr, creyendo que los del Cuzco les yvan a las espaldas; y asi andavan con este miedo, bolviendo de en quando en quando los rostros a ver lo que ellos no vieron por lo aver estorvado el Ynga. Pasado el Desaguadero, se juntaron todos los prençipales y tomando su consejo unos con otros determinaron de enbiar a pedir paz al Ynga, con que si los reçibia en su serviçio pagaban los tributos que devian desde que se alçaron y que para sienpre serian leales. A tratar esto fueron los mas avisados dellos; y hallaron a Topa Ynga que venia caminando para ellos e oyo la enbaxada con buen senblante y respondio con palabras de vençedor piadoso que le pesava de lo que se avia hecho por causa dellos y que seguramente podian venir a Chuquito, adonde el asentaria con ellos la paz de tal manera que fuese provechosa para ellos mismos. Y como lo oyeron, lo pusieron por obra. Mando prove[e]r de muchos bastimentos y el señor Umalla fue a lo reçebir y el Ynga le hablo bien, asi a el como a los demas señores y capitanes; y antes que tratasen de la paz, quentan que se hizieron grandes vayles y borracheras y que, acavados, estando todos juntos, les dixo que no queria que se pusiesen en neçesidad en le pagar los tributos que le eran devidos pues hera suma grande, mas que, pues sin razon ni causa se avian levantado, quel avia de poner guarniçiones ordinarias con jente de guerra, que proveyesen de bastimento y mugeres a los soldados"