Citas de Pedro de Cieza de León

Cieza de León, Pedro de Crónica del Perú. Segunda Parte, El señorío de los Yngas, Edición, Prólogo y Notas Francesca Cantù, Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Lima, 1985
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Guarangas/waranqa/No identificada
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126NULL"... Viracocha Ynga determino de se partir para el Collao, adonde ya se savia todo lo que por el avia sido hecho, asi en los canchez como en los canas / y estavan aguardandole en Chuquyto, y lo mismo en Hatun Collao, adonde Çapana estava ya entendido como Cari se avia congratulado con Viracoche Ynga y que le estava aguardando; y porque no se hiziese mas poderoso acordo de salir a le buscar y dar batalla antes quel Ynga se juntase con el; y Cari, que devia de ser animoso, salio con su jente a un pueblo que se llama Paucarcolla; y junto a el, se afrontaron los dos mas poderosos tiranos de las comarcas con tanta jente, que se afirma que se juntaron çiento y çinquenta guarangas de yndios. Y entre todos se dio la batalla a su usança, la qual quentan que fue muy reñida y adonde murieron mas de treynta mill yndios; y aviendo durado gran rato, Cari quedo por vençedor y Çapana y los suyos fueron vençidos con muertes de muchos y el mismo Çapana fue muerto en esta vatalla"."
209NULL"Como las postas que estavan en los caminos reales fuesen tantas, no pasava cosa en parte del reyno que fuese oculta, antes era publica por todo lugar. Y como se entendio Atabalipa averse escapado por tal ventura y estar / en Quito allegando la jente, luego se conoçio que la guerra seria çierta y asi uvo division y parçialidades y novedades grandes y pensamientos endereçados a mil[l] fines. Guascar, en lo de arriba, no tuvo quien no le obedeçiese y desease que saliese del negoçio con honra y autoridad. Atabalipa tuvo de su parte los capitanes y jente del exercito y muchos señores naturales y mitimaes de las provinçias y tierras de aquella comarca; y quentan que luego en Quito con çeleridad mando salir la jente, jurando como ellos juran que en los cañares avian de hazer castigo grande por el afrenta que alli reçibio. Y como supiese venir Atoco con su jente, que pasaria, a lo que dizen, de quarenta guarangas, ques millares de honbres, se dio prieça a se encontrar con el"."