Hernando de Santillán

El autor de la “Relación del origen, descendencia, política y gobierno de los Incas”, el licenciado Hernando de Santillán y Figueroa, nació en la década de 1520 en Sevilla, España (Sánchez-Concha, 2014, p.286). Luego de cumplir sus estudios en la península y de ser miembro de la Real Chancillería de Valladolid, Santillán arribó al Perú a mediados de 1550 (Cabral, 1914, p.143) y fue recibido por el presidente de la real Audiencia de Lima, Pedro de la Gasca conocido como el pacificador por haber puesto fin a la rebelión de Gonzalo Pizarro (su texto también forma parte del proyecto glosas croniquenses). Solo algunos años después de su llegada y debido a la muerte del virrey Don Antonio de Mendoza y Pacheco, el licenciado de Santillán se desempeñó como gobernador interino del virreinato del Perú (Cabral, 1914, p.143). Durante dicho gobierno interino, Santillán lideró el ejército de las campañas de Pachacamac y Pucará en contra de Francisco Hernández (Cabral, 1914, p.143), aunque sin destacar como estratega o militar (Sánchez-Concha, 2014, p.288).

Luego de dicha experiencia, Santillán ocupó el cargo lugarteniente del gobernador en Chile hasta su nuevo regreso a Lima en el año 1559 (Sánchez-Concha, 2014, p.288). Posteriormente, el licenciado tuvo a su cargo la fundación de la Audiencia de Quito, la cual llevó a cabo en setiembre de 1564 (Cabral, 1914, p.143). Sin embargo, en durante ese lapso fue denunciado y condenado por lo cual Santillán se vio en la necesidad de regresar a España para responder por sus acusaciones (Cabral, 1914, p.143).

Es en este periodo que el licenciado Santillán escribió su relación, dirigida al presidente del Consejo de Indias, Juan de Ovando, tal como se advierte en la introducción de su escrito (Cabral, 1914, p.144). Ya en la península, Hernando de Santillán logró responder a todas sus acusaciones y fue enviado nuevamente al Nuevo Mundo. Sin embargo, falleció en Lima, entre 1575 y 1576, antes de establecerse en su nuevo destino, La Plata, como oidor del Obispado de los Charcas (Cabral, 1914, p.144).
La relación de Hernando de Santillán fue encontrada en la Biblioteca del Escorial como parte de una publicación de Jiménez de la Espada hecha en 1879, en el contexto de la realización del Congreso Internacional de Americanistas en Bruselas (Cabral, 1914, p.145).

El relato de Santillán, como ya se mencionó, estuvo dirigido al presidente del Consejo de Indias y está estructurado como respuestas a una serie de dieciséis preguntas (Cabral, 1914, p.147) con el propósito de informar a la Corona española sobre las formas de tributo antes de la llegada de los españoles (Sánchez-Concha, 2014, p.288). En dicha crónica, Santillán enfatiza el desborde del control de los caciques como gobernantes. Por el contrario, el licenciado sí valida el gobierno de los incas, ya que “los incas expanden la facultad de la comunicación humana al imponerse sobre los curacas y los pueblos. Ellos son quienes ordenan el mundo” (Sánchez-Concha, 2014, p.291).

Según Rafael Sánchez-Concha (2014), la educación de Santillán ayuda a comprender el énfasis en su crónica por denunciar la tiranía del gobierno de los incas. Si bien Sánchez Concha señala que no se ha determinado si el licenciado Santillán realizó sus estudios en Salamanca o Valladolid, sí se sabe que la educación durante la época en la que el cronista estudió estuvo influenciada por “el desarrollo del pensamiento jurídico sustentado en la teología tomista” (p.287). Además, Sánchez Concha indica que Santillán utiliza otras crónicas para elaborar la suya, como es el caso de la Relación de Chincha de 1558 escrita por Cristóbal de Castro y Diego Ortega Morejón.

Debido a la estadía del licenciado Santillán, principalmente en Lima, el vocabulario que se presenta tiene la mayoría de términos en lengua quechua. Entre las palabras se encuentran nombres de personajes, lugares, comida, entre otros. El término más utilizado por el licenciado es el de inga (y su plural castellanizado, ingas), ello debido a la finalidad que tenía su crónica de desarrollar la forma de gobierno previo a la llegada de los españoles. Otro de los principales términos de origen quechua, relacionado con gobernantes, utilizados por Santillán es el de curaca (y su plural castellanizado, curacas). Otros de los términos más encontrados en la crónica de origen quechua son los de chácara (chácaras) y guaca (guacas), así como el de Cuzco.
Finalmente, y a pesar de no tener orígenes quechua, los siguientes términos más utilizados en la crónica de Santillán son provincia (provincias), señor (señores) y cacique (caciques), los cuales refieren a conceptos pre hispánicos relacionados también a diferentes tipos de gobernantes.

Bibliografía

Cabral, J. (1914). Los cronistas é historiadores de Indias y el problema de las dinastías de la monarquía peruana. Buenos Aires: F. Alvarez y cia.

Jiménez de la Espada, M. (1879). Tres relaciones de Antigüedades Peruanas. Madrid: Impr. de M. Tello.

Sánchez-Concha Barrios, R. (2014). El licenciado Hernando de Santillán. Histórica, 20(2), 285-302.
Recuperado de: http://revistas.pucp.edu.pe/index.php/historica/article/view/8480/8820